La violencia de género en jóvenes adolescentes empieza incluso antes de que podamos darnos cuenta. Al principio podemos creer que sus actos son justificados por el amor que nos tiene o porque quizás quiera protegernos, pero cuando nos damos cuenta de la realidad ya probablemente no tengas a nadie en quien refugiarte, te de vergüenza contarlo o sea demasiado tarde, en casos extremos.
La violencia de género comienza por síntomas poco significativos, difíciles de percibir, como bromas machistas, o control: saber donde estás, con quien o qué vas a hacer. Estas formas son muy sutiles y normalmente no se distinguen en la vida cotidiana, aunque si las dejamos pasar, y nuestra pareja continúa, terminaremos siendo anuladas como personas y perdiendo nuestra autoestima.
La violencia de género comienza por síntomas poco significativos, difíciles de percibir, como bromas machistas, o control: saber donde estás, con quien o qué vas a hacer. Estas formas son muy sutiles y normalmente no se distinguen en la vida cotidiana, aunque si las dejamos pasar, y nuestra pareja continúa, terminaremos siendo anuladas como personas y perdiendo nuestra autoestima.
Comentarios
Publicar un comentario